AL DIABLO

Abrí todas las puertas
de mis sienes, para ver
donde nadie se atreve. 
Encontré oxidadas,
cada una de las llaves
que abren horizontes.
Al traspasar el umbral
la aventura comienza.
Yo creía, tantas cosas
buenas.
Secretos como gangrena
atormentan mi conciencia
a través de murmullos
en mi cabeza.
Ya en los márgenes torcidos
de la mismísima locura,
casi al borde del suicidio
el último hombre despertó
con la mirada perdida y
serpientes devorando
sus sienes.
Es lo único que queda.
Está medio muerta, y
es una ramera enferma
La verdad es una puta
moribunda y psicótica.
Despierta. Despierta
a los lobos solitarios,
los salvajes con hambre
de destrucción. Mata.
Róbale la luz al Sol.
Derriba las columnas
que quedan. Gritando,
gritándole al fuego,
gritándole al diablo:
"¡Todo es mentira!
¡Todo es mentira!"

Entradas populares